Un año de mi «salto» de vida

Hoy hace justo un año que di un salto de vida que terminaba con 14 años en el mundo corporativo, para iniciar un negocio propio.
Tania CaMon

Tania CaMon

Vamos a encontrar el equilibrio entre todas las áreas de tu vida.

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Hoy hace justo un año que di el salto que terminaba una etapa de 14 años en el mundo corporativo, en un trabajo que me encantaba, dirigiendo una Fundación que atiende a personas mayores dependientes y sus familias, con un equipo de personas maravilloso, y con la certeza de que, de alguna forma, colaboraba a mejorar la calidad de vida de muchas personas.

Éste es un recuerdo de aquel 30 de noviembre de 2020, en el que estaba tremendamente emocionada, convencida de la decisión que había tomado, y muy agradecida del tiempo que había compartido allí.

30 de noviembre de 2020: un año de mi «salto» de vida

Lo más normal es que te preguntes entonces qué fue lo que me llevó a realizar un «salto al vacío», si todo era tan maravilloso.

Pues en primer lugar (y quizá lo más importante), la responsabilidad de saber que ya no estaba dando lo mejor de mí (y ni la entidad, ni mi equipo se lo merecían). Que por mucho que quisiera, mis circunstancias personales, hacían que mi implicación emocional fuera tan grande, que tenía que poner límites a un día a día que para mí no tenía sentido.

Y también porque mi mirada había cambiado. El trabajar diariamente con personas dependientes hacía que conociera la realidad de sus familias, de personas cuidadoras que casi en su totalidad eran mujeres. Y sus historias. 

Desde que empecé a vivir en primera persona lo que supone convertirte en cuidadora (no solo como madre, sino también como hija), ellas eran las que se llevaban toda mi atención. Y con el paso de los años entendí que lo que yo quería (y sobre todo, lo que necesitaba hacer) era mejorarles la calidad de vida a ellas; y poner voz a historias que no siempre son contadas (y en muchos casos, cuando se cuentan, no son escuchadas).

Así, casi sin quererlo, nació mi proyecto. Al principio solo como un blog donde compartir algunas situaciones y realidades; pero con el tiempo supe que necesitaba más; y eso pasaba por dejar el trabajo y dar el «salto».

¿Y qué ha pasado este año?

Lo cierto, es que estoy convencida que tomé la decisión correcta. No todo ha sido fácil, ha habido muchos retos y alguna decepción pero el balance es muy positivo.

Sigo manteniendo una relación maravillosa con las personas de la fundación,  la veo crecer muchísimo, más probablemente que si yo hubiera seguido allí con mis bloqueos. Y lejos de lamentarlo, me hace tremendamente feliz. Siento muchísimo orgullo de haber formado parte de un proyecto tan necesario y vocacional; y donde tengo la fortuna de que se me recuerde con cariño.

Es cierto que hay cosas que echo de menos de esos años, y que de alguna manera, estoy buscando formas de recuperar:

🔴 Lo que más añoro es trabajar en equipo, compartir mi día a día con personas que compartan mis inquietudes, mi propósito, y con las que poder intercambiar ideas, sumar. Tengo claro que acompañada se llega más lejos. Y aunque en este año he ido creando mis propias «tribus» el día a día de la emprendedora (al menos al principio) es un poco solitario.

🔴 Cambiar la certeza económica por la incertidumbre también está necesitando una adaptación. No puedo decir que este año me haya ido mal, porque lo cierto es que estoy satisfecha con los resultados que voy a tener. Además, cuando tomé la decisión lo hice con plan A, plan B y plan C (y por suerte, tengo aún un margen de tranquilidad económica grande), pero he tenido que trabajarme mucho la gestión de la incertidumbre.

🔴 Llevo un año de curva de aprendizaje disparada, y esto si no se gestiona bien, puede llevar al agotamiento. A pesar de mi experiencia en dirigir una entidad, no tiene nada que ver con gestionar un negocio propio y sin equipo (aunque sí, y doy gracias todos los días, cuento con personas que colaboran conmigo y me ayudan muchísimo). Ser la becaria, la directora comercial, la CEO, la jefa de ventas y la experta es todo un reto.

¿Qué he aprendido?

A pesar de algunos momentos difíciles, no cambiaría ni un minuto de este año, en el que he conocido mujeres increíbles que han confiado en mí para acompañarles en sus procesos, he podido contar mi visión en empresas de diferentes tamaños y sectores, me han invitado a participar en eventos con personas y organizaciones referentes para mí; y no solo he publicado un libro sino que ya lo han leído cientos de personas. Me he descubierto capaz de convertir sueños en planes, y por eso, estoy convencida de que puedo acompañar a otras mujeres a hacerlo también.

Si me tuviera que quedar con 3 cosas serían éstas (y son los tres mensajes que me gustaría compartir contigo hoy, por si te sirven):

🔴 Es un regalo dedicar cada día a algo que me apasiona. Aunque esto no quiera decir que todas las tareas que tengo que hacer sean apasionantes, pero el objetivo final merece la pena.

🔴 Ya era emprendedora antes de empezar mi proyecto. Y éste es un mensaje que intento trasladar a cada una de las mujeres con las que trabajo. El carnet de emprendedora no lo dan con el alta como autónoma. Soy emprendedora, porque tomo acción para conseguir objetivos, porque asumo las circunstancias menos amables que no puedo elegir. Y a nivel profesional, todos mis años en la Fundación también lo fui. Y haga lo que haga de ahora en adelante, me comprometo a seguir siéndolo.

🔴 A lo largo de este año, han sido muchas las mujeres que me han enviado fotos de #bandadas, o que incluso, me han hecho regalos super especiales relacionados con ella. Mi marca personal, que no define mi proyecto, pero sí la visión que tengo de las mujeres en comunidad. Éste es mi último mensaje para ti hoy. Tú tienes una marca que te identifica, y debes descubrir cuál es su mensaje (si aún no lo sabes) y comunicarlo orgullosa. Una marca personal no significa tener tu propio negocio, sino tener bien definida tu identidad y comunicarla.

#bandada: mi marca personal

Y antes de terminar te cuento que si no lo has visto, he preparado algo especial para este mes de diciembre. Cada mañana a las 9 compartiré un post en IG con una propuesta para convertir cada día de este mes en algo especial. Me encantará que formes parte de #MIADVIENTO. ¡Empezamos mañana!

¿Preparada para realizar el cierre del año de forma consciente? ¡Te acompaño!

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