NO tienes que hacer nada el 8M

Después de muchos días dándole vueltas a qué iba a publicar, a escribir, a hacer hoy, he decidido que no tengo que hacer nada el 8M.
Tania CaMon

Tania CaMon

Vamos a encontrar el equilibrio entre todas las áreas de tu vida.

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Llevo semanas dándole vueltas a qué hacer hoy, a qué publicar hoy, a qué decir hoy. Y no voy a hacer nada de lo que había pensado, ni a publicar nada de lo que tenía diseñado, ni a decirte nada de lo que había escrito.

Porque no me apetece, porque lo que realmente siento hoy, es que tú no necesitas escuchar mis pensamientos, ver mis publicaciones cuidadas o leer lo que he escrito.

¿Sabes por qué? Porque nada de lo pensado, diseñado o escrito era para ti. Era todo para mí. Para convencerme de que soy una mujer, feminista, madre, hija, profesional, amiga, esposa lo suficientemente cualificada como para aportar algo de valor.

Y puede que así sea. Probablemente algo de lo que dijera podría sumar, de la misma manera que a mí me suma lo que comparten cientos de mujeres a las que quiero, admiro o ni siquiera conozco. Las anónimas, otra vez ellas.

¿Qué me ha pasado? Que estoy sobrepasada. Que en ese ansia por sentirme suficiente me he perdido. Y he intentado coger tanto impulso que me ha tirado de culo.

Tal cual. Sin compasión.

Y tú estarás pensando, ¡pero si estás publicando, amiga! Y sí, así es. Pero ahora lo hago con la franqueza de confesarte que esto no es para ti. Que no tienes que seguir leyendo si no te apetece. Qué es lo que yo necesito leer hoy. Y volver a leerlo cada vez que me vuelva a sentir cómo me sentía hace un rato: agobiada, frustrada, insuficiente. Una estafa, y mira que a la impostora la intento tener vigilada desde hace años.

Haz lo que te de la gana el 8M y siempre

Así que no tienes que hacer nada (especial) el 8M. Repite conmigo: ¡no tengo que hacer nada (especial) el 8M! O mira, a lo mejor sí. A lo mejor lo único que tienes que hacer hoy es lo que te de la real gana.

Sin pensar si realmente te mereces el carnet de feminista, sin pensar si estás educando a tus hijas en feminismo lo suficientemente bien, sin pensar si en tu ámbito profesional haces lo suficiente para reivindicar y luchar por la igualdad. Sin sentirte observada, evaluada o incluso juzgada, constantemente.

Porque resulta además que hoy no tenemos nada que celebrar, Y sí mucho que reivindicar. Y para esto, no necesitas validación externa de nadie. Pero sobre todo, NO tienes nada que demostrar. Para mí, ser feminista HOY y cada día, es poder hacer lo que me de la gana, sin que nadie me coarte o me juzgue. Hacerlo simplemente, porque es mi derecho. Y el tuyo. Y el de TODAS las mujeres.

Esa es la trampa en la que siento que vamos cayendo sin remedio. Reivindicar lo que merecemos y caer en la exigencia de tenerlo que hacer cargadas de razones bien argumentadas. Cuando la realidad cae por su propio peso. Y hoy, yo no me siento capaz de luchar contra esto. Y me voy a respetar, y a permitirme que así sea…

Así que, si has llegado leyendo hasta aquí, te comparto algo que a mí me ha hecho salir del bucle. Estoy segura que tú, igual que yo, actúas cada día lo mejor que puedes, pensando sobre todo en el bienestar para ti y también para tus entornos familiar y profesional.

Aseguraría también que te encantaría saber más, formarte más, hacer más, mejorar cada día y además hacerlo para poder aportar más valor en esos entornos. Otra vez la generosidad desmedida que nos lleva a un sentimiento de ser insuficientes. ¡Encima! ¡Venga ya!

Y claro, seguro que con frecuencia miras, lees, le dedicas tiempo a otras mujeres que te inspiran, que admiras, y de las que siempre aprendes. Y como no, seguro que también te comparas (¿cómo sales en esa comparación, por cierto?).

Si finalmente no me has hecho caso y sigues leyendo, sí te voy a decir algo: ¡lo estás haciendo de 10, coño! Con lo que ya sabes, con lo que sientes, con lo que haces. Y lo que tú aportas, lo que tú sumas en tu pequeño mundo, es la mejor contribución que puedes hacer hoy. Así que, relájate, respira, y si como a mí te sirve esto hoy recuerda: ¡No tienes que hacer nada (especial) el 8M!

¡Un abrazo compañera!

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